Ada Colau corrige el nombramiento de altos cargos afines a BComú


elmundo.es

 

Evita la vía judicial al enmendar el decreto que empleó para fichar a directivos próximos

Varios afectados serán relevados por funcionarios al finalizar el mandato

Colau utiliza una treta legal para contratar a afines como directivos

Ada Colau se ha visto forzada a desactivar la treta legal que empleó para nombrar a varios directivos afines a su partido o que incluso habían formado parte de las listas de Barcelona en Comú (BComú) en las elecciones municipales.

En noviembre de 2015, la alcaldesa de Barcelona firmó un decreto que le permitió fichar a numerosos directivos externos al Consistorio para que ocuparan plazas tradicionalmente reservadas a funcionarios. La reacción de los empleados públicos del Ayuntamiento fue interponer un recurso contencioso que ha forzado a Colau a enmendar su primera orden con la publicación de un nuevo decreto que anula el anterior y obligará a varios de los altos cargos que nombró a principios del mandato a cesar cuando éste finalice, es decir en dos años. Sus plazas serán entonces convocadas exclusivamente para funcionarios y, sólo si quedan desiertas, podrán ser ocupadas por personal externo al Ayuntamiento.

Colau firmó esa nueva orden el pasado 4 de abril ante una inminente vista judicial para dirimir el asunto en los tribunales que estaba prevista para el 30 de mayo.

Según el nuevo decreto, los puestos directivos sólo podrán ser ocupados por titulares que no sean funcionarios en aquellas direcciones que se encarguen de «disciplinas nuevas o emergentes para las cuales no se dispone de técnicos especializados en la plantilla municipal».

Este nuevo requisito provocará que a final de mandato deban abandonar su puesto varios de los cargos afines a Colau que fueron designados tras imponerse en concursos públicos a aspirantes sin ningún vínculo al partido que gobierna Barcelona. Nombramientos que este diario reveló el pasado año.

Es el caso de Davide Malmusi, que venció a ocho aspirantes y fue nombrado director de Servicios de la Salud. Este ex investigador de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, sin experiencia previa como cargo directivo, hizo campaña públicamente por Colau e incluso se adhirió a un manifiesto de profesionales sanitarios que pedía abiertamente el voto para BComú.

Lo mismo le ocurrirá a Aida Guillén, quien se convirtió en directora de Servicios de Derechos de Ciudadanía e Inmigración tras superar en otro de estos procesos selectivos a 21 aspirantes. Como gerente del Instituto de Derechos Humanos de Cataluña (IDHC), Guillén colaboró estrechamente con el observatorio DESC, la ONG en la que estaba empleada Colau y su mano derecha, y actual alcalde accidental, Gerardo Pisarello.

Y también deberá dejar su cargo a final de mandato Ester Vidal, directora de Servicios de Economía Cooperativa, Social y Solidaria, que compartió en el pasado proyectos profesionales con Jordi Via, comisionado de la misma área de Gobierno y, por tanto, su jefe. Vidal y Via crearon unidos la Federación de Cooperativas de Trabajo de Cataluña. Vidal ganó un concurso en el que se habían postulado otros 15 candidatos.

Colau blinda a la mano derecha de su gerente

Sin embargo, Colau ha conseguido salvar a algunos de sus cargos afines, especialmente a los más cercanos a su gerente jefe, Jordi Martí.

Su nuevo decreto establece que «aquellas direcciones que están directamente relacionadas con el proyecto político del gobierno municipal y que requieren de una experiencia concreta en un campo profesional» también podrán ser ocupadas por profesionales que no sean funcionarios.

Así, podrán continuar en sus plazas mandos como Marta Grabulosa, directora adscrita a la Oficina de la Gerencia Municipal, después de haber sido la jefa de gabinete de Martí en el pasado mandato, cuando era el líder del PSC en el Ayuntamiento. Grabulosa superó a 42 candidatos en el concurso que le permitió obtener la plaza.

También salvarán su cargo David Llistar, un miembro de BComú convertido en nuevo director de Servicios de Justicia Global y Cooperación Internacional tras imponerse en un concurso al que optaron otros 16 candidatos. U Óscar Abril, designado director de Innovación, Conocimiento y Artes Visuales, tras ocupar el número 33 en la lista electoral de Barcelona en Comú (BComú).

La Asociación Profesional de Técnicos del Ayuntamiento de Barcelona (APTAB), principal impulsora del acuerdo, celebra que el gobierno de Colau haya rectificado para «restituir la legalidad». Explican que amenazaron al gabinete de Barcelona en Comú y el PSC con el recurso contencioso administrativo «porque no había forma de poder hablar» y se declaran «satisfechos de llegar a un acuerdo y conseguir reconducir» la situación.

Un portavoz del ejecutivo de Colau ha concedido que el primer decreto, utilizado para el nombramiento de varios de los cargos que ahora deberán cesar, «daba demasiada manga ancha» y que en el seno del Consistorio eran muchas las voces que consideraban que «no estaba suficientemente bien justificada la excepcionalidad» para nombrar a trabajadores externos en plazas de funcionarios. El mismo portavoz defiende que la regulación aprobada a inicio de mandato y ahora corregida se realizó «deprisa y corriendo» y aplaude el acuerdo alcanzado tras las «conversaciones con los funcionarios».